¿Qué es queratosis sebácea?

La queratosis sebácea es una afección cutánea común que suele afectar a las personas mayores. Se caracteriza por una o más protuberancias elevadas, descoloridas, similares a las verrugas en la superficie de la piel. Los golpes son benignos en casi todos los casos y no causan ningún efecto negativo en la salud. Una persona puede desarrollar la condición en cualquier parte del cuerpo, pero los grupos de lesiones suelen estar aislados en la espalda, los hombros, los brazos o el cuero cabelludo. Dado que la queratosis sebácea es inofensiva, la mayoría de los médicos desalientan el tratamiento. Los bultos especialmente grandes que mar el aspecto de un paciente o se irritan de la ropa o el movimiento se pueden quitar quirúrgicamente.

Los médicos no están seguros de qué causa la queratosis sebácea para desarrollarse. Algunas personas tienen antecedentes familiares de la condición, lo que sugiere que puede haber un componente genético heredable. Debido a que las áreas de piel expuestas al sol, como los brazos y el cuero cabelludo, son más propensas a desarrollar lesiones, se cree que la exposición a la luz ultravioleta también puede desempeñar un papel. La condición es rara en niños y adultos jóvenes, y la probabilidad de que los golpes que emergen aumentan constantemente después de que una persona alcance la sexta o séptima década de vida.

Un individuo puede tener un único bulto anormal, un grupo de lesiones o un área generalizada de crecimiento de la piel. La mayoría de las lesiones comienzan como pequeñas protuberancias de color de piel que crecen gradualmente en diámetro y se vuelven oscuras. A menudo son suaves y ásperos al tacto, y rara vez se sienten tiernos o picazón. Los aceites sebáceos que se secretan de los poros de la piel pueden dar grandes golpes una sensación de grasa y el aspecto.

Es importante visitar a un médico de atención primaria o un dermatólogo siempre que se desarrolle una lesión anormal de la piel. La queratosis sebácea es benigna, pero la afección puede parecerse a otros problemas más graves, incluido el cáncer de piel. Un médico puede inspeccionar los baches y recoger una pequeña muestra de tejido para análisis de laboratorio. Después de que otras condiciones hayan sido descartadas, él o ella puede explicar las posibles opciones de tratamiento.

La mayoría de los pacientes no necesitan hacer nada acerca de sus lesiones cutáneas. Un médico puede simplemente sugerir asistir a chequeos de salud regulares para asegurarse de que los baches no cambian de repente en tamaño o apariencia. Un caso severo de queratosis sebácea puede ser remediado por un dermatólogo a través de un procedimiento quirúrgico simple. El médico puede congelar las lesiones con nitrógeno líquido, cauterizarlas con un dispositivo de calentamiento eléctrico, o cortarlas de la piel subyacente con un bisturí. Un médico experto suele ser capaz de eliminar la mayoría o todas las lesiones de una persona sin dejar huellas de cicatrices obvias.