¿Cuál es la conexión entre la diabetes y la poliuria?

La poliuria es una condición en la cual el cuerpo produce volúmenes de orina anormalmente grandes en intervalos anormalmente frecuentes. La diabetes y la poliuria están relacionadas porque la poliuria es uno de los principales síntomas de la diabetes. Aunque también se asocia con otros problemas médicos, la poliuria es un síntoma tanto de la diabetes mellitus como de la menos conocida y muy diferente diabetes insípida. La poliuria ocurre en ambas formas de diabetes mellitus, tipos 1 y 2. Si alguna de las variedades de la diabetes se deja sin tratar, la poliuria puede conducir a la deshidratación severa, que podría ser grave en pacientes frágiles o de edad avanzada.

En la diabetes mellitus, el nivel de azúcar en la sangre es demasiado alto. Normalmente, cuando los riñones filtran la sangre para hacer orina, reabsorben todo el azúcar, devolviéndolo al torrente sanguíneo. Los niveles de azúcar asociados con la diabetes mellitus son tan altos que abruman la capacidad de los riñones para reabsorberlo, con el resultado de que el azúcar termina en la orina. Este azúcar atrae más agua a la orina y es así como ocurren los grandes volúmenes de orina observados en la diabetes y la poliuria.

El mecanismo que causa la poliuria en la diabetes insípida es diferente. Aquí, el problema no se refiere a los niveles de azúcar en la sangre. En cambio, hay una anormalidad con respecto a la hormona que actúa sobre los riñones para hacerlos preservar el agua en el cuerpo.

Esta hormona conservadora del agua se produce y se almacena en el cerebro. Algunas formas de daño cerebral, que podría ser causado por una enfermedad o lesión accidental, puede reducir la cantidad de hormona disponible. Como resultado, los riñones no consiguen conservar el agua, permitiendo grandes cantidades a pasar fuera del cuerpo en forma de orina muy diluida. Otra forma de diabetes insipidus se desarrolla porque los riñones no responden a la hormona. Esto puede ser hereditario o puede resultar de daño renal, a veces causado por ciertos medicamentos.

Junto con la poliuria, uno de los otros signos de la diabetes puede ser una sed extrema, conocida como polidipsia. Las dos condiciones a menudo ocurren juntas y pueden estar asociadas con la deshidratación. Si un paciente está excesivamente deshidratado, el tratamiento de la diabetes y la poliuria puede implicar la admisión al hospital para que los líquidos se pueden administrar. De lo contrario, la gestión de la diabetes y la poliuria implica dar el tratamiento adecuado para el tipo específico de diabetes.

La diabetes mellitus tipo 1 generalmente se trata con insulina, lo que permite que el azúcar se extraiga del torrente sanguíneo en las células. El tipo 2 a menudo puede ser controlado haciendo cambios en la dieta y haciendo más ejercicio, aunque en algunos casos es necesario tomar medicación. La diabetes insípida se puede administrar dando una versión artificial de la hormona faltante si es apropiado, o dando otros medicamentos.